Nuevamente en este mi rincón….

Recién estrenaron ” La Princesa y el Sapo” la última película animada de Disney acá en Caracas, mi hijita María Aurora me pidió la llevara al cine a verla, entré en pánico…soy batracofóbica ! sapos y ranas son causa segura y suficiente para lograr paralizarme, las manos me sudan, siento que no respiro, pierdo la capacidad de ver y escuchar, es decir, puedo morir… aunque sé que literalmente no sucedería, no por ello dejo de sentirlo. Ni siquiera en comics, ni caricaturas, no es no!; mi pequeña hija no entendería mi negativa a complacerla, conoce de mi “miedo” a los batracios pero no alcanza a medir las consecuencias de mi pavor, por ello tengo días negociando con ella mi ida al cine, le prometí leerle la historia para ver si realmente le gustaría y así lo hice, pero,  decididamente tendrá que ser un hecho la visita a la sala de cine de Mary a ver este estreno infantil, pero, seguramente no conmigo…

Como nada es casualidad en mi vida, terminé de leer hace unos días un libro de Anthony de Mello  ”Rompe el Idolo”, un libro que en strictu sensu, es un compendio de profundas reflexiones para depurar nuestro corazón de todo cuanto nos hace presa fácil de la idolatría, encadenándonos y haciéndonos presos. En uno de sus temas de reflexión, de Mello  subtítula “para pensar” y transcribe un fragmento de la historia de “La Princesa y el Sapo“ , narra el encuentro de la noble princesa y el “sapo”, quien  en realidad era un príncipe que se encontraba bajo el influjo de un hechizo, el cual quedaría roto si éste encontraba a una princesa a la que amara y ella aceptara quedarse con él durante tres días y tres noches. La princesa viendo desde el primer instante  al príncipe que se escondía tras repugnante imagen, lo lleva con ella y al transcurrir el tiempo indicado, logra el sapo transformarse en un apuesto Príncipe, quien agradece a ella haber quebrado el hechizo y haberlo ayudado a su transformación;  de Mello, para finalizar  señala . Este cuento de hadas es la historia de todos nosotros. ¡De algún modo, fuimos transformados en sapos y pasamos la vida buscando a alguien que quiebre el hechizo y nos recree !”.

Me costó un poco hacer el análisis arquetípico del cuento, siguiendo un tanto la línea de Pinkola y, mucho más digerir la afirmación de sacerdote Jesuita, pero, luego de dar y dar vueltas a mis pensamientos comprendí que ciertamente de una u otra forma todos sin excepción en algún momento de nuestras vidas quedamos bajo la influencia de un acto de ” magia”…negra o blanca!, creo que a esto es lo que se refiere el Dr. Miguel Ruiz cuando habla de la “domesticación” al referirse que desde temprana edad los seres humanos comenzamos  ser objeto de la influencia del sistema de creencias de quienes nos rodean, rindiéndonos y terminando por creer cuanto nos dicen los adultos, aprendiendo a “vivir y soñar” no bajo nuestras propias visiones, sino a la luz de la construcción de la vida de otros, perdiendo de esta manera nuestras tendencias naturales. A mi parecer así nos vamos transformando cada día en  príncipes y princesas “encantadas” con apariencia distorcionada de lo que realmente somos…sapos, ranas, bestias!; de esta manera  inconscientemente, avanzamos en la vida hasta que por Principio Universal y Divino la verdad se agita en nuestro interior y resulta imperioso  descubrir en realidad “quien soy” , emprendiendo la búsqueda, sin embargo al saberlo no confiamos la mayoría de las veces en nuestra capacidad de autotransformación ó autorealización y es entonces que el cuento de hadas se convierte en la historia de todos nosotros…esperamos la llegada de alguien ó de algo que nos ayude a transformarnos. La espera puede ser consciente o insconsciente, pero siempre será algo como ” estudio  y espero con ello hacerme de una profesión para mejorar status social ó económico, espero por un hombre ó una mujer con quien me desposaré para ser feliz…”, esperamos…esperamos! el beso es sólo mero ritualismo, una formalidad, lo que en realidad cuenta es la elección de que o de quien nos valemos para proceder a la metamorfosis, al cambio, a la transformación.

Al finalizar de leer el capítulo de Anthony de Mello, recordé el final del cuento que leí a  Mary y me surgió una pregunta obligada ¿y luego de transformarnos con la ayuda de algo ó alguien… qué? ¿Qué ocurre con nuestra “muleta”? al vernos convertidos en Príncipes o Princesas ¿qué hacemos con nuestros “hacedores” ?…los cuentos de hadas siempre tienen finales felices! la realidad no siempre se compadece con la historia contada y terriblemente no nos percatamos ante la euforía de nuestro sueño alcanzado que dejamos a un lado ó detras a ese algo o a ese alguien que  nos beso  y acepto quedarse con nosotros por tres días y tres noches.

Espero María Aurora disfrute de la versión mucho más ligth y moderna que Disney hace de la versión original de este cuento de los Hermanos Grimm, yo por mi parte trataré  que los actos de magia para ” transformarla” no surtan mayores efectos, enseñandole de manera progresiva y a su ritmo que todo cuanto necesita para ser y  autorealizarse, reside en su interior  y que no necesita ser “besada”  para convertirse en lo que desea; mientras yo le prodigaré todos los besos que mi amor infinito fabrique para ella.

Nos encontraremos de nuevo en este espacio. Con Dios estamos.

 

 

 

 

” En la humildad es donde se halla la libertad más grande.

Mientras uno tenga que defender el yo imaginario que considera importante, pierde un pedazo de corazón. Tan pronto como compara esa sombra con las sombras de otras personas, pierde toda la alegría, porque ha empezado a comerciar con cosas irreales y no hay alegrías en las cosas que no existen…”

Thomas Merton.

Me  encontraba paseando por el Centro Historico de Quito, un lugar fascinante, lleno no sólo de historia sino además de mucha energía, cuando encontré una hermosa librería, un rinconcito donde aparte de una buena taza de café con leche no desee tener nada más a la mano que  no  fuese tiempo para hacer de ” ratón de librería”; no buscaba nada en particular, sólo me deje llevar por los títulos, la enorme cantidad de ellos me hizo sentir nostalgía y mucho pesar; no pude menos que sentir una profunda pena que en mi país ya no abunden en las librerías. LLegó a mis manos un libro que busqué con ahínco en Caracas, luego de leer su reseña…” Las Siete Moradas” de Carolyn Myss, una de mis escritoras de cabecera. Sentí la emoción de una niña a la que le llega el juguete más deseado.Por fín lo tenía!!! tuve que traspasar fronteras para obtenerlo, supe que mi viaje me traería sorpresas.

Leyendo mi tan anhelada adquisición, encontré la cita de Thomas Merton, con la que inicio este post, debo decir que nunca antes pese a haberle escuchado mencionar, nunca sentí la curiosidad de leerle, pero, quedé atrapada por la grandiosidad de sus líneas, sencillas, no rebuscadas, pero definitivamente maravillosas y, me encantó que mi autora favorita lo citará. Me detuve un día enteró a releer y captar a profundidad lo escrito por Merton y me preguntaba que me quería decir  este monje personalmente con cada frase por él expresada y, que llegan a mi en este momento de mi vida.

Él y Myss hablan de la Humildad, Caroline en sus líneas menciona el poder de la humildad y dice textualmente ” La humildad es una cualidad de la personalidad que uno debe poseer en  el camino espiritual(…) La mayoría de la gente confunde la humildad y la modestia con ser humillado(…) la humillación es una experiencia de impotencia o de ataque a nuestra autoestima, pero la humildad, entendida dentro de un contexto espiritual, es la puerta que  conduce a la liberación total…”..Dios mío cuanto me amas pensé al leer esto!, obras en mi vida trayendo a mis manos todo cuanto necesito para no olvidar nunca quien Soy.

Hace meses, comencé a transitar una nueva vereda en mi vida, sé que era necesario dar cada paso del que ahora doy, que nada es apéndice en mi existencia, todo tiene una razón para ello, por duro, por doloroso, por injustificado que parezca, estoy convencida que al terminar este proceso habrá válido la pena cada momento, cada minuto de transformación (la transformación personal amerita sin lugar a dudas un esfuerzo, más endógeno, más interior, más introspectivo). Es mucho lo que aún debo escuchar decir a otros y ver en sus rostros ,en cuanto a lo que consideré y aún lo sostengo fué mi derecho a ser feliz, nadie sino uno mismo tiene la responsabilidad de procurarsela, no importa si dura un segundo! hay quienes ni de eso tienen el valor para regalarse, un segundo de felicidad plena y, parten desconociendo que la felicidad es mucho más que un estado mental, es la expasión sin límites de lo que uno es!. Pensé durante muchas semanas en la crueldad y la dureza de las personas, quienes pensaron que con el juicio eran capaz de minar mi esencia, mi verdadero “Yo”, no se detuvieron a pensar si realmente me conocían…obviamente no!.

Nadie tiene el poder de herirnos, de humillarnos, cuando nos conocemos, cuando sabemos a ciencia cierta quienes somos! ya lo decia Buda : ” Siéntate con la dignidad de un Rey, y a medida que avance la jornada, sigue centrado en esa dignidad“, no se refería Buda a que nos creamos superiores a nuestros prójimos, no!,  alude a saber quienes realmente somos, seres únicos e irrepetibles, la dignidad más que un atributo es un valor y eso nos marca, nos diferencia del resto del grupo animal. Yo crecí tan consciente de lo que soy, que creo eso es mi mayor “don”. Merton me regala con sus palabras una nueva consciencia de la humildad, al decir que ésta nos hace libre!. Cada día preservaré la humildad como un don preciado, como una llave dorada para abrir siempre mi puerta a la libertad, a mi autoconocimiento y al conocimiento de quienes lleguen a mi vida para quererme bien o por el contrario adversarme!, Platón hablaba del autoconocimiento y decía algo como que,  cuando nos conocemos, nos auto-corregimos y por ende nos auto-disciplinamos “ La primera y gran victoria es conquistarse a uno mismo“, cuando eso ocurre sabemos que la humillación no existe., no tiene  cabida en nuestras vidas, es irreal, no desperdiciemos energías, nuestros mejores momentos, no nos dejemos robar lo que sabemos  que somos, ya lo dijo Merton ” …Mientras uno tenga que defender el yo imaginario que considera importante, pierde un pedazo de corazón. Tan pronto como compara esa sombra con las sombras de otras personas, pierde toda la alegría, porque ha empezado a comerciar con cosas irreales y no hay alegrías en las cosas que no existen…”.

Sigo la lectura de mi libro, cada página es un viaje a conocerme, a descubrirme….no importa lo que ocurra fuera de mi, no importa lo que a la vista humana ocurra, mi viaje interior lo emprendí con la única intención de seguir siendo tan feliz como hasta ahora! sólo que honrando la divinidad que reside en mi como en todos nosotros.

Cierro transcribiendo unas líneas de Myss que me parecen extraordinarias para nuestro crecimiento ” La humildad nos permite  entender las motivaciones de otra persona y trascender toda negatividad. Puede ayudarnos a comprender que los actos de una persona asustada o negativa  rara vez van dirigidos contra nuestra personalidad…”-

Hasta pronto!

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