Sin que resulte una fijación, ni un estado morboso de mi parte, perdí la cuenta de las veces que he visto la película ” El Amor en tiempos de Cólera“, basada en el libro que lleva el mismo nombre del Premio Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez , conocido afectuosamente en el mundo literario como “Gabo“; lo leí una vez; no era mío lo devolví y nunca lo compré, bastó una vez para leer la obra y unas diez veces ver el film, hoy fue una de ellas, para comprender que el realismo-mágico de García Márquez plasmado en esta obra es un ideal que la mayoría, por no decir todos, atesoramos… encontrar el amor de nuestra vida y esperar por el llevando la cuenta de cada año, cada mes, cada día, cada hora que transcurre en esa espera infinita, pero, que no desanima.

Luego de deleitarme otra vez con la fotografía de la película, las locaciones, impregnarme del encanto de la época y la geografía,  hacer de su soundtrack una crisálida de melodías y envolverme en ella, desmenuzar sus díalogos y entrar en el mundo de sus personajes, gane aprendizajes de vida; comprendí que el intenso colombiano con este libro, fue capaz de reproducir de manera fluída y sencilla, lo esencial de la vida…el amor como base de nuestra existencia; comprobar que el amor y la fidelidad son compañeros de causa, pero, ciertamente no de circunstacias y, que la pasión es arrebato de hormonas, piel y ganas mientras el amor es sentimiento de pensamientos y voz baja.

Comparto un extracto del final de la obra escrita, para mi contiene la filosofía y motivación de “Ariza”;  lo que lo mantuvo simpre presto y dispuesto a  esperar sin desesperanza que el día de consumar su amor con Fermina llegaría…y asi corrió el tiempo, el mundo continuaba su marcha constante, el tiempo su carrera inexorable a lo largo de  cincuenta y tres años, siete meses y once días… con sus noches!…

 ”..Florentino Ariza lo escuchó sin pestañear. Luego miró por las ventanas el círculo completo del cuadrante de la rosa náutica, el horizonte nítido, el cielo de diciembre sin una sola nube, las aguas navegables hasta siempre, y dijo:
-Sigamos derecho, derecho, derecho, otra vez hasta La Dorada.
Fermina Daza se estremeció, porque reconoció la antigua voz iluminada por la gracia del Espíritu Santo, y miró al capitán: él era el destino. Pero el capitán no la vio, porque estaba anonadado por el tremendo poder de inspiración de Florentino Ariza.
-¿Lo dice en serio? -le preguntó.
-Desde que nací -dijo Florentino Ariza-, no he dicho una sola cosa que no sea en serio.
El capitán miró a Fermina Daza y vio en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal. Luego miró a Florentino Ariza, su dominio invencible, su amor impávido, y lo asustó la sospecha tardía de que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites.
-¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? –le preguntó.
Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.
-Toda la vida –dijo…”.

Hasta la próxima, el amor nunca muere. Con Dios estamos.

Pues llegamos al cuarto Domingo de Adviento! el tiempo en su rauda carrera nos deja atónitos ante su paso veloz y sin tregua…llegó el tiempo de encender nuestra cuarta velita en la Corona de Adviento, con la cuarta luz meditamos con gozo la llegada del anuncio Divino de la Esperanza, encendemos la chispa de la Paz y la confianza que el tiempo mesiánico está pronto a su llegada. Al hablar de anuncio de esperanza, como no invocar a nuestra Santisíma Madre María, Madre Divina de nuestro amado Jesús y Madre de cada uno de nosotros aquí en la tierra. Este Domingo lo dedicaré a la devoción Mariana.

El Evangelio según San Lucas (1, 39-45), nos narra la visita de nuestra Señora a su prima Isabel en la tierra de Judá y de ese misterio de Gozo que representó el instante mismo cuando Isabel al escuchar la voz de María, queda llena del Espíritu Santo y el niño en su vientre saltó, proclamando Isabel ese Salve hermoso que rezamos a diario los que profesamos la fe cristiana y la devoción Mariana…

«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».

María, es un ejemplo a seguir entre todas las mujeres, su sencillez no le resto valentía para asumir con libertad la Voluntad Divina, sin importar las implicaciones que para el contexto significaba llevar en vientre al hijo de Dios sin haber  conocido contacto carnal y la existencia de José en su vida. La Madre María es una figura piadosa, inspiradora del Amor infinito, incondicional, aseguradora de la Paz, portadora de Esperanza y confianza plena, consóladora de quienes sufren y sostén de los caidos, ejemplo vivo del servicio. María, en cualquiera de sus advocaciones trae consigo siempre buenas nuevas, con ella por compañía la soledad se extingue, el llanto cesa, las limitaciones dejan  de serlo y la alegría inunda nuestros espacios. Este Domingo de Adviento dediquemos a reconocer a María como la fuente de toda nuestra fe y confianza, ella haciendo instrumento del mandato de Dios, trajo a la vida a nuestro Redentor, lo formó conforme a lo que el Padre dispuso, lo acompañó, vivió respetando el designio del Todopodoroso, padeció la agonía de su amado hijo y salto de gozo ante el misterio de su resurrección en honor a su noble y brillante maternal desempeño, la Madre ascendió al cielo y fue coronada como la Madre Universal de todos.

Emulemos a María, resguardemonos bajo el cobijo de su manto protector, encomendemos a ella nuestro más precioso tesoro…nuestros seres amados, abandonémonos a su intercesión ante su Hijo, Nuestro Maestro y esperemos con fe, con confianza, con esperanza porque nunca desoye nuestras súplicas. Mi hija María Aurora lleva su nombre en honor a María, la llegada de nuestra pequeña a casa fue un milagro de la Madre Celestial, la Virgen nos acompañó a lo largo de veintiun días y a su partida nos dejó la promesa de nuestro deseo de aumentar la familia cumplido, dos meses despues yo estaba encinta! luego de muchos percances y más de dos años de intentos…María no solo nos regaló una niñita, sino además nos las envió en paquete completo una princesa muy sana, con una inteligencia sobresaliente, dulce, amorosa, solidaria,elocuente, genial y extremadamente hermosa! Gracias Madre María por esa Bendición en nuestras vidas!.

Ya el Jueves celebraremos NocheBuena! que la Paz y la Ventura nos acompañen durante las fiestas y a lo largo de nuestros días, la Gracia y la Bendición de Dios nos cubra y que el Niñito Jesús traiga a nuestros corazones amor, dicha y abundancia espiritual y material. Conforte nuestro corazones, nos llene de gozo y permita que vivamos siempre a la luz del que ” Todo lo puede“. Feliz Navidad, Paz y Ventura! y que abunden los hombres de buena voluntad para hacer de este mundo un lugar cálido y confortable, tal y como lo diría San Ignacio de Loyola  que hagan del ” Mundo nuestro Hogar”.

Quiero despedir este post, citando al Papa Benedicto XVI quien durante el Angelus Dominical de hoy dijo: ” Navidad no es “fabula” sino la respuesta de Dios al hombre que busca la verdadera paz.”.

Hasta pronto. Con Dios estamos.

 

 

De vuelta… seis de Diciembre celebramos  el segundo Domingo de Adviento. En mi post anterior hice público mi deseo de entregar a lo largo de este tiempo de preparación, mi reflexión de cada domingo y muy complacida hoy honro mi palabra.

Quien no ha escuchado hablar de la esperanza mesiánica? El pueblo de Israel fue  la representación más emblemática y representativa de la misma. Israel, no deseaba un reino carcomido por el aspecto mundano; su esperanza como pueblo reposaba en un tiempo de paz, en la llegada de un reino donde toda aflicción humana fuese inexistente, donde no tendría cabida el dolor, la discriminación, la desigualdad, el sufrimiento y la muerte. Su anhelo concebía la venida de un  Reino más allá de la tierra, pues vendría del cielo y cuya majestad y poder abarcaría los sinfines del mundo, el Poder Divino del Mesías. Juan ”El Bautista“, es quien lo mismo que el Angel Gabriel le  fue encomendada la misión de hacer el anuncio de buenas nuevas, pues, es él quien anuncia al Pueblo de Israel, que en Jesús todas esos deseos y esperanzas se verán materializados. Así lo dice la Palabra Santa, al dar a conocer al mundo el dicho de el Bautista “…El Señor nos había hablado por medio de los profetas, pero ahora en los últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo amado El Señor nos había hablado por medio de los profetas, pero ahora en los últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo amado…”  (Cfr. Hb 1,1-2).  Ya lo había dicho Juan…Jesús es el que viene en nombre del Señor.

 Este Segundo Domingo de Adviento, es una invitación a meditar sobre la Esperanza, ha prepararnos en este tiempo de espera a la llegada del Niño Dios. Pero, que debemos entender por Esperanza? pareciera que la connotación cristiana nos alude a una promesa, a una oferta muy ambiosa, pues es en la venida del Reino de Dios, donde cada uno de sus hijos vivirá en todo su esplendor, resulta un ofrecimiento capaz de enganchar  al más inmutable de los seres, de qué hablamos? de una promesa sin garantía de cumplimiento?…

Yo, particularmente creo en el Dios Vivo, Dios mora y habita en cada uno de nosotros, su Esencia Divina reside en nuestro interior, solo es cuestión de reconocerla. Su promesa está cumplida…esa sobre la que se fundamenta la esperanza mesiánica; Dios en su infinito amor nos regala la posibilidad de materializar nuestro “Cielo” aquí en la “Tierra”, de cambiar nuestra visión fatalista de la vida por una visión crística. No implica ello, dejar de vivir y sentir como cualquier mortal, se trata de cada día saber reconocer lo bueno de cada situación  aunque en apariencia no lo parezca. No se trata de volvernos Santos, ni vivir en santidad como comúnmente pensamos que debe ser la vida contemplativa, no!, reconocer nuestro aspecto Divino nos aporta la confianza, la esperanza que todo cuanto debemos vivir tiene una razón de ser, que nada es desperdicio en nuestra existencia y, que eso que nos causa un profundo dolor, un duelo, una molestia, nos saca de nuestra zona de “confort” lleva consigo un aprendizaje, una lección de vida. Eso, es lo que implica para mi la Esperanza, la certeza de una realidad, la seguridad que todo pasa, nada es estático y todo tiene una razón para que ocurra, para  avanzar, evolucionar; tal vez no lo vea en el instante porque mi parte humana se resiste a percibirlo, por ello, adquirí un práctica de mis hermanas, bendecir lo bueno de cuanto nos ocurre y pedir a Dios me permita verlo!.

En lo personal, la meditación de este domingo me lleva al encuentro con mi propio concepto de “Esperanza”, qué es para mi? cómo se manifiesta en mi vida esta virtud?. Debo confesar que mi meditación logró movilizar muchos aspectos neurálgicos de mi vida. Este ha sido un año de mucha dureza para mi, de despedidas, de cierres de ciclos, de renuncias…he tenido que decir adiós a personas, sueños, proyectos. Sin embargo, luego de leer las lecturas de Adviento,reconozco en el pueblo de Israel, una demostración de Esperanza inquebrantable, nada ni los mayores azotes lograron mermar su fe y sus deseos; considero que resulta digna de emular la Esperanza del pueblo Israelí, además de concluir que no es suficiente tener esperanza y confianza plena, es necesario accionar, mover los hilos de la voluntad, de la perseverancia; la esperanza por principio de lógica excluye el desamor, la inercia, la desidia, la falta de voluntad, la falta de caridad y de compromiso.

Deseo con todo mi corazón que cada ser humano en este planeta, logre encontrar, reconocer, avivar y mantener la preciosa virtud de la Esperanza, que la honre en su vida, que no se conforme con colorearla de “verde”, que le dé el color y los matices que mejor desee, que con cada inhalación de oxígeno recuerde que es un aliento de vida, que mientres respire todo, cualquier cosa puede suceder,que la Esperanza también le habla del derecho irrenunciable que tiene a esperar que los milagros ocurran en su vida, porque los milagros existen para transformarnos, mientras hay vida hay esperanza, eso lo hemos escuchado decir infinitamente y es así!.

LLenos de Esperanza esperemos y celebremos este año la Natividad y, perpetuemos ese espíritu de regocijo, amor, confianza y espera de lo mejor a lo largo de los días, semanas y meses venideros. Para cerrar mi reflexión  deseo compartir la bellísima relación que hace Anselm Grün, en su libro  ” Desafios para Vivir Mejor” de la Caridad y la Esperanza, cuando habla del Poder Sanador del Amor y señala: ” (omisis) La caridad está colmada de esperanza…para que Dios provoque lo bueno en él. A la inversa, toda esperanza verdadera requiere, en última instancia, de la caridad como su autentica razón primitiva. Sin caridad, la esperanza se convierte en mero optimismo. La caridad nos capacita para tener esperanza en medio de nuestras dudas y, a pesar de nuestras experiencias decepcionantes…hace que Dios tambien provoque el milagro de su amor y de esta manera nos transforme…”.

Feliz Domingo de Adviento  e inicio de semana, recordando que el amor nunca muere. Con Dios estamos.

 

NO SOMOS IRROMPIBLES!….

octubre 18, 2009

NO SOMOS IRROMPIBLES…..  Elsa Borneman.

Los cristales pueden quebrarse.
A veces, basta un leve golpe de abanico.
Las telas suelen desgarrarse al contacto de una diminuta astilla.
Se rasgan los papeles…
Se rompen los plásticos…
Se rajan las maderas…
Hasta las paredes se agrietan, tan firmes y sólidas como parecen.
¿Y nosotros?
Ah… Nosotros tampoco somos irrompibles.
Nuestros huesos corren el riesgo de fracturarse, nuestra piel puede herirse…
También nuestro corazón aunque siga funcionando como un reloj suizo y el
médico nos asegure que estamos sanos.
¡CUIDADO! ¡FRÁGIL! El corazón se daña muy fácilmente.
Cuando oye un “no” redondo o un “sí” desganado, una especie de “nnnnnsí” y
merecía un tintineante “sí”…
Cuando lo engañan…
Cuando encuentra candados donde debía encontrar puertas abiertas.
Cuando es una rueda que gira solitaria día tras día… noche más noche…
Cuando…
Entonces, siente tirones desde arriba, por adelante, desde abajo, por detrás… o es
un potrillito huérfano galopando dentro del pecho.
¿Se arruga?
¿Se encoge?
¿Se estira?
No.
Late lastimado.
¿Y cómo se cura?
Solamente el amor de otro corazón alivia sus heridas.
Solamente el amor de otro corazón las cicatriza.

De vuelta, con la Gracia de Dios y feliz de encontrarme en este mi espacio. Hoy, en mi  FACEBOOK, encontré una bellísima sorpresa, mi hermana de vida Daisy, compartió en mi muro un poema precioso de la autora Elsa Borneman, con el que encabezo mi post y, reseñó de manera pequeñita de como conocimos de este poema.  Leí ” No Somos Irrompibles ” cuando tendría a lo sumo 19  ó 20 años; mi mami quien siempre nos inculcó más que el hábito, el amor por la lectura, le regaló a mi hermana Anahí el libro de esta autora que lleva el mismo nombre del poema por título. Las Ilustraciones eran preciosas y todo el libro compilaba historias de chicos  enamorados, su aventuras y desventuras, describiendo la autora de manera sencilla,pero,  tan linda las emociones básicas que nos asaltan cuando comenzamos a experimentar las incipientes vivencias del amor en la niñez y la adolescencia.

“No somos irrompibles ” nos  alerta a temprana edad de nuestra fragilidad, nos dice que no  somos infalibles, intocables, que somos vulnerables y nos advierte del riesgo que corremos aún siendo pequeños,  con  corazones del tamaño de nuestro puño de  ser heridos , lastimados…. releyendo el poema hoy, al encontrarlo de nuevo a mi alcance, lloré, lloré y no podía dejar de hacerlo, no sólo de sana nostalgía y traerme un recuerdo de juventud, sino porque pensé en ese instante que los seres humanos desperdiciamos instantes  valiosos, intencionalmente o no cuando somos muy jóvenes, no somos conscientes que las  cosas que se nos presentan a temprana edad nos preparan para la vida adulta; qué de imaginar cuando leí el poema por primera vez padecería la ruptura anunciada!.

Cuando somos jóvenes creemos que el mundo nos pertenece, que  somos amos y señores del resto y que somos indestructibles…esa osadía, esa fuerza, esa visión aguérrida nos da el impulso para avanzar, perseverar, crecer….sólo si estuviese acompañada de templanza, de muchísimo sentido común, de previsión! cuanto no contuviese nuestro equipaje como viajeros frecuentes en esta vida, recorriendo los caminos que nos dibuja el destino!.

Pero, no todo es amenazador en el poema de Borneman, tambien hay esperanza en su contenido;  porque nos enseña desde chicos que un corazón herido se sana, es recuperable! así es la nobleza del material del que están  hechos los corazones de las  mujeres y los hombres! de un tejido regenerable, que sólo amertita del poder de la fuerza más sanadora, más curativa, más poderosa del mundo, no hay poder que se le resista, no hay poder humano que lo venza, no atiende a convencionalismos, a particularidades, no diferencia raza, credo, sexo, condición social o intelectual, una fuerza que todo lo perdona, que nos da la visión crística sobre la visión humana, nos modera el verbo, nos educa el oído, nos hace sensible a los olores vitales (eso hace que nuestros hijos recién nacidos nos identifiquen del resto, que recordemos el olor de nuestros amados o amadas compañeras, el olor de los recuerdos de infancia!), nos entona el tacto y nos hipersensibiliza al reconocer el roce del toque de nuestro afectos….esa fuerza que se hace llamar AMOR  y que no es otra cosa que la manifestación viva del Poder de Dios en cada uno de nosotros, sus hijos bienamados, es lo que sana un corazón maltrecho…”…el amor de otro corazón….” dice  el poema. No sabemos leer entre líneas cuando somos tan jóvenes, nuestros conceptos son de tal abstracción que nos impiden inferir al leer su final que el amor es universal, que siempre hay un comienzo así sintamos que morimos de amor…por eso nunca se olvidan los amores de infancia y juventud, aunque nos recuperemos y alcancemos la dicha plena con los años, porque desde muy chicos, las cicatrices del corazón nos marcan, pero yo digo que son condecoraciones que nos hacemos como Heroes de Guerra!!!.

Hoy, especialmente hoy, quiero acogerme a la esperanza que nos deja ” NO SOMOS IRROMPIBLES”, quiero tener la certeza que mi corazón será sanado, que la fuerza del amor cicatrizará mis heridas, sé que cada día en mi vida es una oportunidad de gracia, que los milagros existen y todos tenemos derechos a ellos, que la fuerza del amor no me abandona, que sigo y seguiré creyendo que el amor todo lo puede…no importa cuando!.

Con Dios estamos.

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