” El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores de parto…muestrales al niño.” Indira Ghandi.

De regreso, luego de días de descanso, de muchas reflexiones, de mucha instrospección. La Soledad es una aliada si definitivamente no la percibimos como un “castigo” o la consecuencia nefasta de algo. Mis días en soledad, me permitieron medir el alcance de lo que llamamos ” vivir nuestros procesos”.

Leí en alguna parte, no recuerdo donde y pido sepa dispensarme el autor de lo que señalaré que la soledad llega a nosotros de dos maneras;  de manera forzada cuando se nos impone no estar acompañado de quien o de quienes deseamos y la que de manera volitiva nosotros elegimos experimentar. La primera ciertamente nos lleva a aprender desde el dolor, la segunda desde el amor. Es parte del aprendizaje de la vida.

Recientemente, un amigo precioso que tengo me envio un e-mail titulado ” El Aguila”,un video de corte motivacional muy lindo, lo comparto con quien a bien tenga verlo ” El Águila“, en el se trata de ilustrar lo que significa el proceso de renovación en los seres humanos, recurriendo al simil del proceso que presuntamente vive el aguila, establezco la presunción porque en definitiva no sé a ciencia cierta si efectivamente esta ave y todas sus especies viven la renovación tal y como lo describe el video. Lo que si es cierto, es que me llevó a reflexionar sobre los procesos humanos, y por supuesto mi propio proceso! la comparación no me pareció absurda o descabellada.

Creo fervientemente que todos los seres humanos sabemos cuando ameritamos cambiar algo en nuestras vidas, en nosotros mismos; la necesidad de renovarnos es un proceso natural que experimentamos, cada segundo en nuestro interior se produce la  renovación celular….células mueren para dar paso al reemplazo de otras nuevas.Ese proceso de vida/muerte/vida es lo que mantiene el equilibrio en la naturaleza, en la vida y nosotros no escapamos a ello.La renovación implica la  sustitución de algo que ya se encuentra caduco, obsoleto, envejecido o que ya perdió su válidez por algo similar….es aquí donde centro mi atención.

Así como el Aguila instintivamente sabe si continuar viviendo o dejarse morir a los cuarenta años, para sobrellevar treinta años más, y se exilia a lo más alto de las montañas y comienza su proceso doloroso y arduo de “transformación”, destrozando su viejo pico, arrancando sus desgastadas garras y desplumando sus vetustas alas, para convertirse con el paso de los meses nuevamente en un animal hermoso e imponente, pero sobretodo  con nuevo ímpetu y fortaleza, nosotros tenemos el deber impretermitible de decidir (es una decisión, un acto que ha de generarse de nuestro mecanismo de racionalidad, a diferencia del acto de intuicion del aguila) RENOVARNOS, cuando así sintamos que es necesario hacerlo, cuando sepamos que  es menester darle un giro a nuestra vida, hacer cambios en nuestro modus vivendi, nuestra manera de pensar, de ver el mundo o de actuar; obviar esta necesidad natural solo acarreará la paralización de nuestro crecimiento personal, de nuestra evolución  generando dolor, frustración y heridas en nostros y quienes nos rodean. Decidir renovarnos es un acto de mucha valentía!, se requiere de una inversión de esfuerzo físico, mental, emocional o espiritual y no es fácil romper esquemas, paradigmas, costumbres o modos, pero es posible; lo importante es que cuando decidamos dar el paso de transformarnos, de tomar un nuevo aire para levantar de nuevo el vuelo para alcanzar nuevas metas, objetivos, nuestros sueños, lo hagamos desde el poder de “nosotros mismos”, no busquemos “chivos expiatorios” o posibles responsables que carguen con el peso de nuestra propia necesidad de avanzar, de crecer.

El águila no necesita escudarse en otro para saber que es hora de prepararse para sobrevivir cuando ya se está haciendo vieja y requiera de su mejor esfuerzo para continuarle el paso a la ley de la supervivencia, pues tampoco los humanos debemos hacerlo. Es hermoso comunicar nuestra necesidad de renovarnos  y más hermoso aún entender  y agradecer la honestidad, la sinceridad y la valentía del reconocimiento de esa necesidad. Eso lo entendi luego de mirar no menos de  cinco veces el video y reflexionar que debía entender de el, qué debía aprender….cada quien obtendrá su visión personal de la renovación.

Hoy, rompiendo un poco mi manera de terminar mis post, no  cerraré  con una frase o una cita, lo hice al inicio de este, traigo a mi espacio unas líneas bellísimas de Indira Ghandi, una mujer a quien renocozco y admiro como  pensadora y luchadora incansable y, que sin lugar a dudas describe creo debe ser el resultado de nuestra renovación, no importa cuanto duela transformarnos, no importa el llanto, la pena, la soledad, el cuestionamiento, el juicio, si el resultado es capaz de hacernos ejemplo vivo para el mundo, si de nuestro proceso logramos renacer como el Ave Fénix y nos permitimos dar lo mejor de nosotros a quienes nos rodean, nos observan, nos siguen…. sabremos que la renovación valió la pena, si somos capaces de volar alto, ser ejemplo para el resto y no causamos daños ni herimos a otros!

Hasta el próximo encuentro.

 

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