ATARAXIA….Filosofando en búsqueda de la felicidad!
marzo 19, 2010
De regreso y feliz por ello….
“No es posible vivir placenteramente si no se lo hace racionalmente y de una manera bella y justa. Así como no es posible tampoco vivir de una manera bella y justa, si no se lo hace de manera racional y no se vive placenteramente” Epicuro
Buscar ” ser feliz” ha sido la meta casi única y obligatoria de muchos seres humanos, manejamos la FELICIDAD como un concepto altamente individual , léase, cada quien la perfila a su justa y ponderada medida, le imprime visos de perfección excluyendo con ello la posibilidad de hacerlo perfectible; desde el momento mismo que nacemos comenzamos esa carrera en su búsqueda. En los primeros años de vida “ser feliz” es un estado natural, ser feliz es el ”modus vivendi” porque sencillamente no se conoce el alcance de lo que significa “crear necesidades”; a medida que crecemos nos convertimos en pasta modelable, arcilla maleable para el entorno y pasamos de ese estado de felicidad natural a un estado de felicidad condicionada, somos felices si y tan sólo si…y comienza la lista interminable de condiciones para ser feliz…así transcurren los mejores años y se llega a la adultez abandonando la condición de “felices” para convertirnos en cazadores de “Felicidad”, emprendemos el camino para encontrarla, ser feliz es la misión de vida y llegamos a la ancianidad, muchos sin ni siquiera haberle visto el rostro.
Cuando leí la preciosa cita de Epicuro que comparto en este espacio, inmediatamente mi memoria voló a mis clases de Filosofía del Derecho; donde conocí de la filosofía epicúrea y supe de la ATARAXIA, que en términos menos filosóficos no es más que el estado de tranquilidad del alma derivado de una conducta racional. El manejo de las pasiones, el control sobre nuestros deseos y el constante fortalecimiento del alma como consecuencia lógica de enfrentarnos a las adversidades y sortear los obstáculos que se presentan a lo largo de nuestra existencia, es lo que finalmente según ésta corriente filosófica entre otras, nos conduce impretermitiblemente a alcanzar la tan anhelada Felicidad.
Manejar nuestras pasiones y deseos resulta un exhaustivo trabajo de racionalidad, amerita sin lugar a dudas conocimiento y cultivo de valores como la mesura, la templanza, dominio absoluto de la mente. El control del placer nos aleja del dolor decía en palabras más, palabras menos Epicuro, pero, quien desea alejarse de éste cuando vive el éxtasis eufórico de un desbordamiento de pasión, cuando es presa de irreprimibles deseos?, no aludo a las pasiones y deseos carnales exclusivamente, quiero significar con estas toda aquella conducta capaz de desatar emociones y sensaciones exacerbadas que nos desbocan, nos llevan a toda prisa en búsqueda de lo que creemos nos hará felices…..llegar a la madurez, implica para algunos bajar la efervescencia de la juventud, ceder el paso a la consciencia pausada y meditada, la buena ventura o conocida como EUDAIMONIA, representa para los entendidos como la comunión de la mente, el alma y el espíritu, pareciera entonces que mientras más vivimos y entramos en años estamos más cerca de lograr el objetivo de ser felices.
Cuanto debemos filosofar para comprender que sumergirse en las aguas profundas del mar de la felicidad es un riesgo que todos queremos afrontar y pocos desean racionalizar!
Hasta la próxima, el amor nunca muere. Con Dios estamos.