LLoran las almas, llora Haiti…Llora el hemisfero!
enero 18, 2010
“…De lo poco que había ya no queda nada
No quedó piedra sobre ninguna piedra
no quedó almohada ni lecho que valga
solo allí surgió un nuevo cuerpo de agua
un mar de tristezas, un mar de lágrimas
nadaremos todos a secar sus almas...”.
Haití…tiembla la tierra, lloran las almas
Eran poco menos de las 7:30 de la noche cuando recibí el chat de la Nana que me informaba que un terremoto había destruido casi en su totalidad la capital de Haíti, Puerto Príncipe, no imaginando siquiera la magnitud de lo que vería en las imágenes transmitidas por CNN.
Desconcertada, no pude si no llorar, llorar desconsoladamente, pues me parecía que el Caribe había perdido irremediable y tragicamente un pueblo ya lo suficientemente golpeado; sufrir los avatares de la Madre Natura en esa dimensión era un golpe letal para un país que tristemente lleva a cuesta el epíteto más estigmatizante del planeta ” El país más pobre del hemisferio ” al contarse entre los paises con menos capital interno o renta “per capital” del hemisferio occidental (cada haitiano vive con menos de dos dólares diarios), aún no se recuperaba luego de ser azotado por los embistes de cuatro huracanes durante el año 2008, dejando tras ellos como saldo la cantidad de 800 pérdidas humanas. La tristeza me embarga, pero, sobretodo una enorme impotencia me hace presa de sí, al no encontrar humanamente la respuesta al por qué de tanta tragedia junta a este maltratado pueblo.
La historia de Haíti desde los tiempos de la Colonía está escrita con sangre, luchas y sacrificios, la extinción del pueblo originario de la isla “La Española” y su poblamiento por un desbordado número de esclavos provenientes del Africa durante la colonización vino de manera supletoria a construir las bases del asentamiento humano de la isla caribeña. Invasiones, bloqueos económicos, la tortuosa relación con República Dominicana, su país vecino y por qué no?, su hermano univitelino no ha contribuido en mayor escala al avance social, económico, cultural, y político del pueblo haitiano, pese a las políticas diplomáticas y de ayuda que el actual Ejecutivo Dominicano ha puesto en curso desde hace unos años, no es un secreto para quienes viven en el Paraíso turístico asiento de la tan mentada ” Punta Cana” y fuera de el que el recurso humano proveniente del maltrecho Haíti, es utilizado como “gruesa obrera” explotada y subpagada ó destinado como peones agrícolas en los campos dominicanos; Haiti, es un país con un pueblo disperso…muchos de sus nativos viven fuera de su tierra natal, porque las circunstancias los obligan a ello. Leyendo a Eduardo Punset, quien residió en la hoy desvastada Haíti en la década de los 70, durante su desempeño como Representante Permanente del FMI, señaló en un artículo de prensa del Diario “El Mundo” de fecha 14 de enero de este año, titulado ” Que sepan que existen“, lo siguiente: ” …Haíti era el país más atrasado del mundo-seguramente lo sigue siendo, a pesar de aquellos esfuerzos iniciales y algunos de los que le han seguido- pero, en muy pocos he aprendido tanto…”, al leer la afirmación de este científico argentino, no me quedó la menor de las dudas que Haíti debía ser más que dolor, pobreza y Vudú.
Cada día transcurrido desde el devastador sismo hasta hoy, se ha convertido en un “iter letalis“; mientras disminuyen las posibilidades y las esperanzas de lograr el rescate de personas con vidas y aumenta el riesgo de propagación de epidemias dada la inmensa cantidad de cadáveres expuestos sin la debida inhumación, reina el caos, desperdicio de tiemp0 y recursos es el resultado del planeamiento estrategico de ayuda humanitaria y rescate “sobre la marcha”, el decapitamiento de la estructura gubernamental es un factor de “resta” que “suma”una estáción obligada en éste ”Via Crucis” haitiano, más de 37.000 mujeres en estado de grávidez ha arrojado el primer censo, cientos de niños en estado de orfandad, quienes serán trasladados fuera del país como medida de protección a los mismos ¿será que sus derechos a mantener los lazos con su familia de origen serán garantizados?, cientos de infectados con el HIV agravan las condiciones de sustento y profilaxia sanitaria…Cómo no llorar? Cómo no va a llorar Haíti? Cómo no llorar el hemisferio? ante un panorama tan desolador!.
Escucho a muchísima gente decir que el azote no es de gratis, que es el precio de la Justicia Divina por tanta práctica de magia, sacrificios humanos, de animales, que el manejo de fuerzas poderosas y oscuras alejaron a este pueblo de los ojos de Dios…ya lo dice Punset en su artículo, que el solo mencionar la palabra Vudú paralizaba a quien lo escuchara; yo, que desde hace algún tiempo estoy tratando de ver el mundo con ojos crísticos, prefiero conservar mi concepción del Dios Misericordioso, del Dios Amoroso, del Dios Padre…no querría Él tanto mal para un hijo, por “descarriado” que fuese, así somos los padres, (madres y padres terrenales) amamos a nuestra prole sin reparar en debilidades, cómo no habría de hacerlo el Padre Celestial? .
Lloremos si, porque es humano y Divino sentir el dolor que aflige a este pueblo hermano, pero, también llenemosno de mucha fortaleza, solidaridad, ayudemos al caído a levantarse, a mantenerse en pie, a avanzar, a crecer y a prosperar…lloremos ahora y pensemos que en algún momento Haíti ya no será el país más pobre del hemisferio occidental.
El fragmento del poema a Haíti con el que doy inicio a mi post, lo encontré en la web, invito a quien me lea a pasearse por la belleza de tan lastimeras rimas. Hasta la próxima, el amor nunca muere. Con Dios estamos.