De regreso, muchos días sin detenerme aquí en mi espacio de meditaciòn, pero, es propicia la ocasión para hacerlo. Sábado de Gloria! esperamos con fe y el corazón lleno de gozo los cristianos el Pregón Pascual, sabiendo que buenas nuevas se avecinan y, con plena consciencia nos preparamos para la Resurrecciòn del Señor.

Me preguntaba días atrás ¿Como me preparo en lo personal para mi resurrecciòn?, porque tal y como lo dice magistralmente Clarissa Pinkola en su obra ” Mujeres que corren con los Lobos ”, un libro que bien merece ser leído por todas las mujeres, debemos asumir con naturalidad el ciclo vital vida/muerte/vida que experimentamos  todos los seres humanos en nuestra existencia. No se refiere Pinkola a la muerte como desaparición física, aunque obviamente no se excluye del proceso natural de la vida; pero, ella describe con tal precisiòn la metamorfosis emocional y psicológica a la cual nos vemos expuesta las mujeres, que comprendì que la muerte es un proceso de transformaciòn, de transmutación. Comprendí que la muerte no sólo trae muerte, vacio, desolaciòn, desesperanza…no! la muerte trae consigo vida, renacimiento, resurrecciòn!

Nuestro Señor Jesús resucitó! creemos en ello, pero no volvió a la vida terrenal, pero vivimos en la confianza de un Jesús Vivo! de esta misma manera resucitamos los que nos preparamos para ello.Cada vez que cerramos un ciclo  en nuestras vidas, de alguna manera resucitamos; tarde o temprano lo hacemos, cada  situaciòn, cada circunstancia que signifique un cambio salvaje, o simplemente amerite nuestra más aguda observaciòn o atenciòn, es una oportunidad para transformarnos, para resucitar, aunque ello no signique volver a nuestro “status quo”,  la temporalidad es decisiòn nuestra!

Mañana será Domingo de Resurrecciòn…un día para vivirlo desde la alegría que la muerte es vencida siempre por la vida. Como dice el Salmo Oh! muerte donde está tu Victoria? y , recuerdo la frase que leí a Pinkola ” …La mujer Salvaje (un término que acuña la autora no desde el sentido peyorativo, sino para definir a la mujer que vuelve a su estado natural, a ser intuitiva, creativa y a vivir el amor desde su incondicionalidad) sabe cuando debe vivir lo que debe vivir y deja morir lo que debe morir...”, dejar morir nos compromete a resucitar, a transformarnos!.

 Estamos continuamente expuestos a cambios y transformaciones. Nada es estático en nuestras vidas y a Dios gracias eso es así. Mañana cierro ciclos en mi vida, dejó atrás un año realmente maravilloso para mi!, cada año en nuestras vidas implica dejar partir muchas cosa, pero, por fortuna darle la bienvenida a un sin fin de otras…Yo, particularmente ya resucité, me  transformé, dejé de ser oruga para convertirme en mariposa! y aún sigo en constante cambio. Mi vida personal, profesional, mi visiòn de la vida y por qué no hasta mi misiòn de ésta se redimensionó.

El amor hoy plena mi vida, llena mis espacios más vitales y donde él habita no hay cabida a otra cosa que no sea la Luz, esta noche con regocijo celebraré el Misterio Pascual…la bendición del Agua y el Fuego tienen connotaciòn para mi!, quiero ser consciente de lo que estos elementos representan en la vida del hombre, en mi vida! todo es simbología y desde el amor y para el amor me preparo para mi resurrecciòn, pero no por mañana solamente, no, para resucitar una y otra vez, cada día, por el resto de ellos en mi existencia para cuando lo amerite…cuando la mujer salvaje, sin domesticación  que reside en mi, asi lo intuya…para hacer de la  felicidad un estadío constante y sostenido en mi vida.

Feliz Domingo de Resurrecciòn…que el Misterio de la vida y la muerte , la transformaciòn y la resurrecciòn traigan un nuevo sentido a nuestras vidas….

Transcribo unas hermosas líneas de Pinkola…”…como en el sueño,la Naturaleza de Vida/Muerte/Vida, en su forma más salvaje tan simple como una graciosa exhalación (final) e inhalación (principio). La única confianza requerida es saber que cuando hay un final habrá otro comienzo…”

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